Declaración conjunta de la II Reunión del Grupo de Trabajo Bilateral Antinarcóticos de Colombia y Estados Unidos

24/09/2021
Declaración conjunta de la II Reunión del Grupo de Trabajo Bilateral Antinarcóticos de Colombia y Estados Unidos

 

Bogotá, 24 de septiembre de 2021. En el marco de la Reunión del Grupo de Trabajo Antinarcóticos, las delegaciones de Colombia y Estados Unidos analizaron vías para fortalecer aún más la relación bilateral, renovaron compromisos en materia de cooperación antinarcóticos, destacaron los avances alcanzados durante la administración del presidente Iván Duque y acordaron un marco para una nueva estrategia bilateral contra el narcotráfico. Las delegaciones se comprometieron a finalizar y divulgar más detalles sobre la nueva estrategia en los próximos meses.

Las discusiones se centraron en la necesidad de un enfoque holístico para fortalecer nuestra estrategia antinarcóticos basado en tres pilares: la reducción integral de la oferta; la seguridad y el desarrollo rural integral; y la protección ambiental. Esta aproximación integral incluirá una adecuada articulación de acciones para promover una mayor estabilidad en las áreas rurales, establecer una efectiva y sostenible presencia del gobierno nacional, acelerar un comprensivo desarrollo rural, garantizar la protección de los derechos humanos, y fortalecer el Estado de Derecho.  Ambas partes acordaron que la nueva estrategia, en un comienzo, debería ser implementada en tres municipios priorizados, Tumaco, Cáceres y Sardinata. 

Además de los programas para aumentar la presencia del gobierno y los servicios del estado, las discusiones se centraron en la necesidad de incrementar la seguridad ciudadana, interrumpir las cadenas de suministro del tráfico de drogas, erradicar coca sosteniblemente, y aumentar las incautaciones de precursores químicos y cocaína.  Para reducir el lavado de dinero y fortalecer la extinción de dominio, ambas partes acordaron centrarse en reducir las transacciones ilícitas de efectivo, priorizar las capturas y las extradiciones de narcotraficantes clave y sus facilitadores, y a fortalecer el sistema judicial.

Ambos gobiernos enfatizaron la importancia del programa de desarrollo rural y seguridad integrada de Colombia, así como a la reducción de los cultivos ilícitos, que combina no solamente la reducción de la oferta sino también la creación de oportunidades lícitas, y el fortalecimiento de la infraestructura vial y productiva para contribuir con el desarrollo rural con énfasis en los territorios de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET). Las partes también expresaron su apoyo a las "Zonas Futuro", un enfoque de desarrollo y seguridad que contiene una visión a largo plazo para la transformación territorial, una cultura de la legalidad, economías lícitas y para avanzar en la transición de la Colombia rural a la paz.

Las delegaciones acordaron fortalecer esfuerzos para proteger el medio ambiente de la explotación por parte de grupos criminales, reducir el consumo de drogas y sus consecuencias negativas, y mejorar las capacidades técnicas para detectar el cultivo de coca y evaluar la producción de cocaína. Las partes discutieron, igualmente, planes para establecer herramientas adicionales con el fin de medir el éxito de esfuerzos conexos antinarcóticos, de seguridad, y de desarrollo económico.

Los representantes de Colombia y Estados Unidos discutieron el nuevo plan de innovación de la Policía Nacional de Colombia, y coincidieron que el enfoque del plan en responsabilidad, transparencia, y derechos humanos fortalecerá la capacidad de la policía para contrarrestar el narcotráfico y el crimen organizado.

El encuentro también avanzó en los preparativos para el próximo Diálogo de Alto Nivel entre Estados Unidos y Colombia, que es el foro principal para discutir todos los aspectos de la alianza bilateral. Este Diálogo de Alto Nivel facilita la coordinación sobre temas de amplio alcance como el desarrollo económico, la seguridad, la reducción del narcotráfico, los intercambios educativos, la protección ambiental, los derechos humanos, la salud, entre otras áreas de interés compartido.

Ambas partes reafirmaron su solido compromiso con la reducción del narcotráfico, el cual es fundamental para interrumpir la cadena de suministro de cocaína.  Como demuestran las discusiones en curso, Colombia y Estados Unidos reconocen que los problemas complejos, tal como el tráfico de estupefacientes, son una responsabilidad compartida que requiere soluciones a largo plazo y una respuesta política integral y sostenida.

 

 

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